El Poliuretano se compone de la mezcla de los dos componentes POLIOL e ISOCIANATO, que se mantienen líquidos a temperatura ambiente, produce una reacción química exotérmica, consiguiendo una estructura sólida, uniforme y muy resistente. Si el calor que desprende la reacción se utiliza para evaporar un agente hinchante, se obtiene un producto rígido, con un volumen muy superior al que ocupaban los productos líquidos. Es lo denominado espuma rígida de poliuretano, o PUR.

La alta capacidad aislante del poliuretano proyectado no se consigue en la construcción con ningún otro de los materiales aislantes comúnmente empleados. Esta característica especial se debe a la baja conductividad térmica que posee el gas espumante ocluido en el interior de las celdas cerradas.

La naturaleza autoadherente del poliuretano proyectado garantiza su fijación a la mayoría de los materiales de construcción (ladrillo, cemento, madera, hierro…) manteniéndose sin posibilidad de movimiento durante toda su vida útil.

Su eficiencia térmica, que alcanza mayores aislamientos con menores espesores, permite que la energía necesaria para fabricar, transportar, instalar y tratar los residuos del poliuretano proyectado se compense con la energía ahorrada durante el primer año de uso, y a lo largo de su vida útil el poliuretano proyectado ahorre casi 100 veces la energía utilizada.